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Hermès: Tiempo de romance

La casa Hermès nos recuerda por qué su relojería, tan artística como técnica, debe ser aún más apreciada por todos.

Hermès: Tiempo de romance

Cuando piensas en Hermès, lo primero que te viene a la mente, en lo general, es perfumería, joyería, mobiliario, accesorios personales y artículos de piel —desde carteras hasta sillas de montar—. Pero la relojería de Hermès también merece un lugar preponderante entre sus colecciones, en virtud de su magnificencia creativa. 

Tratándose de una firma tan artística, el reto autoimpuesto para la casa fundada en 1837 por Thierry Hermès es mayúsculo: sus productos deben estar bien diferenciados del resto de las compañías asociadas a la moda de alta gama, mientras que, al mismo tiempo, deben mostrarse serios y respetuosos de los valores de la horología fina.

Cada año, el director artístico de Hermès, Pierre-Alexis Dumas, forja un tema que resume la filosofía de los productos de la marca para el año, en todos los segmentos de la casa, desde la artesanía del cuero hasta los pañuelos de seda. Este año, el tema que la marca está adoptando es “Innovación en el tiempo”. Esta idea se extiende en cascada por cada una de las líneas de relojes de Hermès, desde Arceau, a Slim d’Hermès, pasando por Cape Cod.

El Arceau es quizás el más definitivo de los diseños de relojes Hermès. Desarrollado por Henri d’Origny en 1978, con sus asas en forma de herradura y su bisel casi inexistente, la simplicidad de la caja es tan magnífica como elegante. La línea ha albergado algunas de las mejores complicaciones que Hermès ha creado a lo largo de los años, desde Le Temps Suspendu hasta altas complicaciones y creaciones artísticas.

Arceau L’Heure de Lune


El director artístico de La Montre Hermès, Philippe Delhotal, continúa explorando el “tiempo en el cielo” con nuevas variaciones de L’Heure de la Lune, en diales de meteoritos lunares, marcianos y del Sahara Negro. ¿Qué significa esto? Se refiere al meteorito que se utiliza en las carátulas de estos modelos de edición limitada, que van desde 36 piezas (meteorito lunar) a 30 (Sahara Negro) y 2 (meteorito marciano).

Arceau Cheval Cosmique

Hermès también presenta un modelo artístico, el Arceau Cheval Cosmique, inspirado una vez más en un caballo del archivo de la marca. Esta particular silueta proviene de la colección privada de Émile Hermès, que fue desarrollada por el artista Gianpaolo Pagni y combinada con líneas gráficas fluidas. El dibujo se graba a mano en relieve, antes de combinarlo con una esfera de aventurina o de nácar con esmalte.

La elaboración de cada cuadrante toma más de una semana para completarse, comenzando con un grabador tallando cuidadosamente las olas y el caballo en placas de oro de menos de un centímetro de espesor. Las olas combinan el grabado a mano con recubrimientos de laca para añadir su vívida presencia, y estos se colocan en una placa, antes de colocar la aventurina, o el esmalte y el nácar para rellenar el resto de la esfera.

Ambas versiones del reloj se lanzan en ediciones limitadas de 24 ejemplares, con el modelo de aventurina recubierto de oro blanco y dando al caballo real sobre las olas ondulantes una presencia grandiosa. El modelo de carátula de esmalte y nácar viene en una caja de oro blanco engastada con diamantes, con un estilo tal que el caballo parece estar corriendo alrededor del disco horario. Una escena excepcional.

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