Prueba de Manejo

Peugeot RCZ R 2015 a prueba

El exponente más potente y deportivo de la marca gala

Peugeot RCZ R 2015 a prueba

Antecedentes

Peugeot no es una marca que sea conocida por crear deportivos biplazas, sino más bien autos familiares y también algunos hatchback deportivos como el mítico 205 GTi, así que cuando mostró el 308 RCZ Concept en 2007, maravilló al mundo con un auto que bien podría llegar a producción para competir contra el Audi TT por ejemplo.

El concepto evolucionó hasta llegar a la producción final y cambiar de nombre para quedar únicamente como RCZ. Se lanzó en 2009 pero no lo veríamos en nuestro país hasta 2010 como modelo 2011. Desde entonces hemos visto versiones especiales como el Asphalt con pintura mate y hasta un ligero rediseño en 2013 para quedar con la identidad actual pero sin duda la más grande noticia fue cuando anunciaron la versión más radical de todas, el RCZ R, que se presentó en el Festival de la Velocidad de Goodwood de 2013 y que llegó a nuestro país en este 2015 como una serie limitada.

El diseño de este auto es verdaderamente espectacular con líneas muy deportivas, caída del techo pronunciada hacia la cajuela e inclusive un muy exótico medallón con dos “brubujas” que nacen desde el techo inspiradas en los conceptos de la casa de diseño Zagato. La versión RCZ R 2015 se diferencia por contar con faros de fondo negro, toldo de fibra de carbón auténtica, calaveras ahumadas, rines de 19 pulgadas de diseño exclusivo, alerón en la cajuela fijo más grande, dos salidas de escape en la parte trasera y fascias más agresivas.

Desde que manejamos el Peugeot RCZ hace unos años atrás, nos encantó así que veamos cómo nos fue con esta versión más potente y deportiva preparada por la división de carreras de la marca, Peugeot Sport. Que por cierto sí tiene una gran diferencia de precio respecto a las versiones normales.

 

Precio: $749,900 pesos

 

Características técnicas y mecánicas

Bajo el cofre de este estilizado coupé encontramos casi el mismo motor del Peugeot RCZ a secas sólo que con algunas modificaciones internas y de software realizadas por Peugeot Sport. De esta forma, el cuatro cilindros 1.6L Turbo THP entrega 270 Hp (70 más que en el RCZ) y 258 Lb-pie que llegan a las ruedas delanteras mediante una transmisión manual de seis velocidades cuyos tiros son más cortos y precisos –parte de la optimización que realizaron en Peugeot Sport.

Las modificaciones que realizaron para esta versión no terminan en el tren motriz sino en la puesta a punto de la suspensión, frenos y dirección para hacerlo más ágil. La suspensión es un poco más firme y 10mm baja, los frenos son más grandes, flotantes en la parte delantera y resisten mejor la fatiga. La dirección se siente más directa a pesar de ser hidráulicamente asistida.

En el tema de seguridad, encontramos control de tracción, Hill Assist para no acabarse el embrague en las subidas, ABS, control de estabilidad, repartidor electrónico de frenada y asistente de frenada de emergencia con el cual el auto se prepara para ejercer toda la fuerza de los frenos en caso de un percance inminente.

Gracias a todos estos cambios, logra un tiempo de aceleración de 0 a 100 Km/h en sólo 5.9segungos y una velocidad máxima de 250 Km/h. Además, como dato cultural, gracias a los impresionantes frenos de 380mm adelante con cuatro pistones, frena de una velocidad de 130 Km/h a 0 en sólo 61m.

 

Confort

El interior es definitivamente la parte menos espectacular del auto pues se nota que está basado en la generación anterior del 308. Eso sí, los plásticos son de buena calidad sin llegar a sentirse Premium, lo mismo sucede con el ensamble que se percibe sólido y duradero pero nada especial.

El diseño por dentro es muy simple, con todas las partes en color negro y solamente algunos detalles que lo separan del RCZ normal como el pomo de la palanca en metal y con detalles en rojo, los emblemas especiales en los estribos y la placa que nos indica que se trata de la versión RCZ R colocada en la consola central.

Si bien cuenta con cuatro asientos en el interior, los traseros están prácticamente de adorno (de hecho para evitarse costos de impuestos al ser un vehículo “familiar” de cuatro plazas y no un deportivo de sólo dos) pues es imposible viajar en ellos, simplemente por el espacio para la cabeza y para las piernas que aunque los asientos frontales estén completamente hasta adelante, es ridículo. Tal vez un par de niños pequeños podrían viajar atrás pero no por mucho tiempo ya que se siente muy encerrado.

Fuera de todo esto, encontramos un interior muy bien hecho y con buen nivel de equipamiento como el sistema de info-entretenimiento que consta de una pantalla retráctil de 7 pulgadas al centro del tablero donde se muestra la información del GPS, del sistema de audio HiFi firmado por JBL con entradas USB, Bluetooth, CD, AM/FM y auxiliar y de la computadora de viaje. Además contamos con controles de audio detrás del volante, control de velocidad cruceroy control de clima automático de dos zonas.

Los asientos están forrados en piel negra que contrasta con las costuras en color rojo.

 

Manejo

El Peugeot RCZ R no es un vehículo familiar, práctico o que pueda hacer offroad, sino es un coupé deportivo diseñado para quienes gustamos de conducir en una carretera sinuosa o en pista. Es duro, se siente mecánico y utiliza recursos para hacer felices a los puristas como la caja de cambios que se siente precisa y con pasos cortos, además de una dirección hidráulica en lugar de una más moderna eléctrica.

La puesta a punto que logró Peugeot Sport es excepcional, cambia de dirección rápidamente, se siente el centro de gravedad lo más pegado al piso posible y frena extraordinariamente bien, en todos sentidos se siente una mejora respecto al RCZ normal.

El motor definitivamente se siente más potente, acelera mejor y hasta produce un sonido más atractivo que viene tanto del aire que entra al motor (admisión) como una vez que salen los gases de la combustión por el escape, entregando una experiencia 100% deportiva en todo momento. Eso sí, hay que decirlo, presenta un poco de retardo en la parte baja del tacómetro y al acelerar en primera velocidad a fondo experimentamos un ligero torque-steer. Esto significa que el volante gira hacia un lado al acelerar y se lo atribuimos al diferencial torsen adelante que constantemente manda más tracción a ambas ruedas en una curva.

El consumo de combustible sí es bastante elevado, sobre todo si estás constantemente abusando del pedal derecho, pero seamos honestos, quienes buscan un auto deportivo y tienen para pagarlo realmente no se preocupan tanto por este tema.

A pesar de todo este tema deportivo, sí se puede llegar a utilizar como auto de todos los días pues tiene una cajuela decente, se pliegan los asientos traseros y la altura respecto al piso no es exageradamente baja, así que libra bien los topes y rampas de estacionamiento. Claro que de todas formas al tener una caja manual tendrás que estar consciente que en situaciones de tránsito pesado llega a cansar el pie izquierdo con el accionamiento del clutch.

 

Conclusión

El Peugeot RCZ R 2015 es un auto para disfrutar, para manejar y no pensar en temas de consumo de combustible o si no cabe la abuelita en los asientos traseros. Es un deportivo biplaza que luce, se escucha y se siente completamente agresivo.

El precio bien podría parecer elevado, sobre todo en esta versión RCZ R, pero hay algo que debemos tomar en cuenta y es que Peugeot no producirá tantos de estos modelos en todo el mundo así que muy probablemente se convertirá en un clásico con el pasar de los años y también podría llegar a cotizarse.

Además… ¿a quién no le gustaría decir que tiene el Peugeot más rápido y potente que ha producido en serie hasta ahora?

 

 

Probamos el Peugeot RCZ R 2015

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